Tras llegar a casa del hospital con el peque, el primer reto que teníamos era la reacción del perro de la casa, Canut, frente al bebé. Mientras estuvimos en el hospital padreenpracticas se llevaba los pañales sucios y los bodis usados de futurible para que Canut los oliera. El animalito se ponía contento oliéndolo cosa que nos dio esperanza. Pues bien, llegamos a casa con el peque y el carro. Para que Canut estuviera tranquilo padreenpracticas lo sacó a dar un paseo mientras yo esperaba para entrar en casa sin que me viera. Cuando llegaron la sorpresa fue máxima. Canut me hizo fiestas a mi y además al peque!! No solo eso, cuando lo escuchó llorar él también se puso a llorar!! Le da unos lametazos brutales, por lo que tenemos que vigilar que no le chupe y tener toallitas a mano para limpiarle si le llega a chupar.
La verdad es que el trato a Canut por nuestra parte no ha cambiado. Cada vez que no tengo a futurible en brazos mamando le hago caricias y caso para que no se ponga celoso. También hacemos que todas las visitas primero hagan caso al perro y luego al bebé.